EL PROBLEMA EN LOS PROCESOS DE CAPACITACION Y ENTRENAMIENTO
Los procesos tradicionales de capacitación se centran en transmitir información y cumplir requisitos, pero fallan en generar conciencia real, conexión emocional y comprensión aplicable.
En muchos sectores críticos, los programas de capacitación y entrenamiento han sido diseñados con un enfoque repetitivo y normativo, donde el objetivo principal es cumplir con requisitos regulatorios, más que formar personas preparadas para responder con criterio y conciencia.
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Este enfoque tiene varias limitaciones estructurales:
Se enfocan en el qué, pero no en el por qué ni en el para qué.
Se transmiten conceptos, pero no se moviliza la conciencia ni se conecta con el propósito de proteger lo esencial: la vida, el entorno y la resiliencia operativa.
Usan metodologías rígidas y homogéneas.
Ignoran que no todas las personas aprenden igual. Al estandarizar la enseñanza, se pierde efectividad y se generan brechas entre el conocimiento entregado y la acción esperada.
Confunden instrucción con preparación.
Se dan instrucciones, pero no se cultiva la comprensión profunda ni la capacidad de decisión en contextos reales de riesgo o emergencia.
Se desconectan de la cultura organizacional y del contexto local.
Muchos programas no consideran las dinámicas propias de cada empresa, comunidad o entorno vulnerable. Esto impide que el entrenamiento se interiorice o que genere cambios sostenibles.
No investigan por qué fallan los sistemas.
Se repiten fórmulas sin detenerse a analizar las causas estructurales por las que los procesos de gestión del riesgo y atención de emergencias no funcionan en la práctica.
